miércoles, 15 de abril de 2009
Videojuegos
Desde numerosas décadas, el humano ha jugado videojuegos. A partir de Pacman y Space Invaders y clásicos de ese tipo, nos hemos visto envueltos en el mundo virtual del entretenimiento. Pero desde entonces, han habido avances inimaginables en cuanto a la tecnología y temas de los videojuegos. Es por eso que los videojuegos hoy abarcan planos profundos de distintos aspectos de la sociedad, como, por ejemplo, este juego en que el jugador debe ayudar a Barack Obama, presidente de los Estados Unidos a ganarle la campaña electoral a sus contrincantes. Temas actuales se despliegan en estos juegos, ya sea por computación o consolas propiamente tales, y todos nos vemos involucrados en ellos.
Así, los videojuegos influyen enormemente en la sociedad, pero ésta también en los videojuegos. Los intereses de los usuarios están directamente relacionados con lo que la contingencia noticiera, periodística, política o social de nuestro entorno nos ofrece.
Sin embargo, hay aspectos negativos con respecto a la influencia que tienen los medios interactivos de juegos en nosotros; cuando un juego trata temas muy violentos, afectan la psiquis del jugador. También, produce ensimismamiento, lo que no mejora para el desarrollo de nuestra intelectualidad e interrelación con nuestros semejantes.
Los videojuegos son, sin duda, una fuente inagotable de entretenimiento para el humano y, como visto anteriormente, que influye en la sociedad, pero ¿cómo determinar qué temas deben ser expuestos y qué objetivos debe cumplir para influenciar de manera positiva a la sociedad que la consume?
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