Para caracterizar
la cibercultura, primero hay que saber definirla. Para ello, fragmentaremos su palabra en “cultura” y “ciber”, con lo que llegaremos a su significado. Por cultura, entendemos la forma de vida que los seres humanos se dan, y por ciber o Ciberespacio comprendemos, como nos dice Pierre Lèvy, Profesor del departamento de comunicación de la Universidad de Ottawa, "espacio metafórico, espacio de comunicación, abierto por la interconexión mundial de los ordenadores". Por lo tanto, todos quienes poseemos un ordenador y lo utilizamos en una red interconectada con otros ordenadores similares, somos parte, o bien, conformamos el ciberespacio, y todos somos parte, mediante nuestras costumbres, creencias y valores, de la cultura de nuestro espacio local. La cibercultura, entonces, es nuestra adecuación al sistema de interconexión cibernética como parte de nuestra cultura cotidiana. En forma simple, es la cultura de Tecnologías de la Información y Comunicación.
La cibercultura es, en primer lugar, excluyente. Esto se debe a que, como dicho anteriormente, sólo somos parte del ciberespacio si poseemos un ordenador o un medio para entrar en la red interconectada, y no todo individuo puede acceder a esto.
En segundo lugar, es intercambio de información. Lo que se hace en este ciberespacio es acceder de manera directa y veloz a informaciones proporcionadas de todas partes del mundo y por parte de todos los sujetos.
Tercero, la cibercultura también puede enmascarar al individuo detrás del ordenador, y esto puede resultar peligroso. Cualquier persona puede entrar a la red, haciéndose pasar por un usuario alterno a su persona, y ponerse en contacto con otros usuarios y engañarlos o utilizar la persuasión en su contra. Así también, podemos caer en el riesgo de sobreexponernos ante los masivos usuarios, y prestarse para que se use la información privada para eventos involuntarios. Páginas que tienen este tipo de problema son, por ejemplo, MySpace, Facebook, Tweeter, etc., en que la información puede pasar a manos equivocadas.
Por último, en una lógica cibernética no se necesita la interacción personal cara a cara para la comunicación, y esto ha revolucionado las relaciones interpersonales entre los individuos e instituciones.
la cibercultura, primero hay que saber definirla. Para ello, fragmentaremos su palabra en “cultura” y “ciber”, con lo que llegaremos a su significado. Por cultura, entendemos la forma de vida que los seres humanos se dan, y por ciber o Ciberespacio comprendemos, como nos dice Pierre Lèvy, Profesor del departamento de comunicación de la Universidad de Ottawa, "espacio metafórico, espacio de comunicación, abierto por la interconexión mundial de los ordenadores". Por lo tanto, todos quienes poseemos un ordenador y lo utilizamos en una red interconectada con otros ordenadores similares, somos parte, o bien, conformamos el ciberespacio, y todos somos parte, mediante nuestras costumbres, creencias y valores, de la cultura de nuestro espacio local. La cibercultura, entonces, es nuestra adecuación al sistema de interconexión cibernética como parte de nuestra cultura cotidiana. En forma simple, es la cultura de Tecnologías de la Información y Comunicación.La cibercultura es, en primer lugar, excluyente. Esto se debe a que, como dicho anteriormente, sólo somos parte del ciberespacio si poseemos un ordenador o un medio para entrar en la red interconectada, y no todo individuo puede acceder a esto.
En segundo lugar, es intercambio de información. Lo que se hace en este ciberespacio es acceder de manera directa y veloz a informaciones proporcionadas de todas partes del mundo y por parte de todos los sujetos.

Tercero, la cibercultura también puede enmascarar al individuo detrás del ordenador, y esto puede resultar peligroso. Cualquier persona puede entrar a la red, haciéndose pasar por un usuario alterno a su persona, y ponerse en contacto con otros usuarios y engañarlos o utilizar la persuasión en su contra. Así también, podemos caer en el riesgo de sobreexponernos ante los masivos usuarios, y prestarse para que se use la información privada para eventos involuntarios. Páginas que tienen este tipo de problema son, por ejemplo, MySpace, Facebook, Tweeter, etc., en que la información puede pasar a manos equivocadas.
Por último, en una lógica cibernética no se necesita la interacción personal cara a cara para la comunicación, y esto ha revolucionado las relaciones interpersonales entre los individuos e instituciones.
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